PRIMER B E S O

. Levantando ánimos .

Una limpia y larga relación de amistad. Era la relación que sostenían Clarisse y Bill, amigos desde preescolar y muy unidos durante años.
-Nunca me hará caso- comentaba Clarisse a Bill- el nunca me hará caso.-El chico que le gustaba, el popular de la preparatoria nunca le haría caso a alguien tan discreta como Clarisse.
-No te preocupes, hay alguien especial para ti, esperando…
-¡Pero yo quiero que el…!-chillaba Clarisse cuando Bill la interrumpió.
-¿Vamos al cine?- preguntó, era la técnica para evitar que siguiera lamentándose de sus amores no correspondidos.
-¿Ahora?- preguntó aflojerada.
-¡Si, ahora!.¿Vamos?- preguntó Bill con una enorme sonrisa.
-Esta bien- dijo Clarisse inexpresiva.
-Paso por ti a las 6- añadió Bill mientras Clarisse abría la puerta del carro. Salió del carro y dijo adiós por la ventana.





. Primer beso .

-¿Cuál quieres ver?- preguntó Bill mirando a Clarisse.
-La que sea- contestó.
-¿Te parece bien… “Terror en…”
-¡Sabes que no me gustan de terror!, mejor veamos la de… “Primer beso”- lo interrumpió Clarisse.
-OK- dijo Bill mientras se dirigían a la ventanilla.


-¿Te gustó la película?- preguntó Clarisse mientras se dirigían al carro.
-Demasiado romántica- contestó Bill cuando se subía al carro.
-Eso dices porque no te gusta nadie.
-Cuando me guste alguien la veremos otra vez y te digo. ¿A dónde vamos? Aun es temprano.
-¿A dónde quieres?.
-Si vamos a mi casa me parecería bien, tengo que enseñarte algo- dijo Bill mientras le sonreía.
-¿Qué es?- preguntó Clarisse animada.
-Una reliquia, la encontré en el sótano, te va a gustar.
-Esta bien.
Todo el resto del camino fueron en silencio.
-Vamos- dijo Bill al llegar a su casa, se bajaron y comenzaron a caminar hacia la entrada.
-Buenas noches- dijo Clarisse al papá de Bill que estaba sentado en la sala.
-¡Buenas noches Clarisse!, cuanto tiempo- contestó Joseph con una sonrisa a la que ella respondió y luego siguió caminando.
-Entra- dijo Bill cuando estaban fuera de su cuarto.
Pasaron al interior y Bill con una sonrisa de fascinación fue en busca de la reliquia.
-Siéntate- añadió Bill -¡Lo tengo! –suspiro mientras se paraba enfrente de la cama donde estaba sentada Clarisse.
-A ver- Bill se acercó y le mostró: era una pequeña caja de madera, decorada con unas enredaderas de metal color plata y dentro estaba sostenida una pequeña piedra azul que resplandecía.
-¡Esta hermosa!- dijo Clarisse con expresión de asombro en el rostro.
-¿Te gusta?- preguntó Bill.
-Sí… -dijo mientras seguía observándola –es del mismo color de tus ojos- añadió en una sonrisa.
-Tómala- le dijo Bill.
Con temor Clarisse estiró la mano y la agarro, y Bill se sentó enseguida de ella.
-Dijo mi papá que pertenecía a mi madre.
-Debe significar mucho para ti, entonces.
-Sí, mi mamá y sus cosas son muy importantes para mi, me gustaría que estuviera aquí- dijo Bill mientras agachaba la cabeza; Clarisse se le quedo viendo y Bill volvió a mirarla, el comenzó a acercarse a ella, a su cara, puso su mano en la mejilla de Clarisse y, la besó- Permanecieron así por un momento y luego el se apartó.
-Lo siento…- dijo el cuando ella lo interrumpió para decir.
-Me tengo que ir- mientras se levantaba y tomaba sus cosas.
-Te llevo- dijo Bill.
-Esta bien, caminaré- contestó Clarisse saliendo rápido. Bill permaneció sentado y después se acostó, no sabía porque la había besado y se sentía raro.
Mientras Clarisse caminaba desconcertada, no podía dejar de pensar en aquel momento.
Bill tomó el celular y comenzó a escribir un mensaje que decía: Lo siento, de verdad, no se porque, solo olvídalo.
Al leerlo Clarisse solo se quedo dándole vueltas al asunto, porque ella también se sentía rara.




continuara...






. Reconciliación.

-¿Entendiste que dejo de tarea la profesora de matemáticas?- preguntó Bill a Clarisse.
-Resolver las ecuaciones, solo eso.
-Ahh… Oye, respecto a lo de ayer… no se que me paso enserio, lo siento- dijo Bill tartamudeando.
-No pasa nada, no estuvo tan mal.
-¿Estas diciendo que te gusto?- preguntó Bill sorprendido.
-¡Claro que no!- contestó Clarisse toda nerviosa viendo a todos lados.
-Esta bien, no lo admitas- dijo bromeando- ¿Cómo sabes cuando te empieza a gustar alguien?- pregunto después de una larga carcajada.
-No lo se, solo… lo sientes, comienzas a querer estar con esa persona, piensas en el todo el día, alucinas con …
-¡Esta bien con eso!... me basta para no querer enamorarme- dijo sonriendo.
-Pero pensándolo bien, es algo de lo que no te arrepientes, no quieres que ese sentimiento se vaya, quieres que esa persona llegue, quieres verla, quieres que este contigo, y que nunca se aparte y quieres que siempre le vaya bien, pase lo que pase.
-No entiendo como puedes hacer que suene tan bien y tan mal a la vez.
-Cuando no amas a nadie, no puedes saber lo tanto que vale la vida.
-¿Crees que solo se puede enamorar una vez?
-Probablemente, pero… probablemente, en casos solo crees tanto y te metes tanto en la cabeza que te gusta que lo crees amar, pero… cuando amas a alguien, todo sale bien, como debe de salir.
-A como voy no tendré una relación amorosa, mírame, ya tengo diecisiete años.
-La edad no importa… el corazón no entiende las edades, solo ama a la persona indicada cuando debe.
-Me inspiras.
-Como siempre
-Te encarta darte el crédito siempre.
-¡Tu mismo lo dijiste!
-Ya se, es solo que… me da miedo…- dijo Bill agachando la cabeza.
-¿El que?
-El enamorarse de la persona equivocada, y no poder hacer nada al respecto, debe de ser muy doloroso no ser correspondido.
-Pero es una experiencia grande.
-Gracias- dijo Bill con una expresión de seriedad en la cara.
-¿Por qué?- preguntó Clarisse sorprendida.
-Porque siempre me alientas en esto, siempre intento sacarle la vuelta al amor, pero cuando me hablas así, me gustaría sentirme como lo describes.
-No te precipites, el amor llega sin esperarlo- respondió Clarisse con una expresión de humor en el rostro.
-Oye… una pregunta mas.
-A ver- dijo Clarisse simulando que pensaba.
-¿Qué crees que vea una mujer en mi?
-Mmmm- dijo torciendo la boca
-¿Mmmm, eso es lo que dices? ¿Tan malo soy?
-Claro que no, a mi me gusta, tu forma de ser, creo que aunque a veces puedes llegar a ser demasiado molesto, siempre estas ahí, y siempre me levantas los ánimos, también hablando físicamente creo que tus ojos, y tu color de cabello- respondió Clarisse sonriendo.
-Lo de los ojos tiene justificación, son del mismo color que los tuyos.
-El color no es por lo que me gusta, aunque hay que admitir que es un azul hermoso, pero lo que me gusta, es que tienen un brillo especial, uno que no encuentro en nadie mas, y que pueden decir mucho depende de tu estado de ánimo.
-Eres tan halagadora… nunca pensé que pensaras eso- añadió con expresión de duda.
-Nunca me lo habías preguntado, ¿cómo te lo diría?
-Eso es verdad, bueno ya vamos… ¿a tu casa?-
-Sí por favor- contestó sonriente.
-¿Qué vas a hacer mas tarde?
-Nada, ¿A dónde me vas a llevar?- preguntó Clarisse riéndose.
-Ah…- respondió Bill fingiendo dudar- ¿A dónde quieres ir tu?
-Esta bien si vamos a tomar un café y luego solo a ir a gastar tiempo- respondió Clarisse asintiendo con la cabeza.
-Bueno punto, gastar tiempo… llego por ti a las 5 ¿ok?- preguntó Bill
-No… esta vez iremos caminando, como cuando no tenías carro.
-Ok… entonces….- comenzó Bill cuando Clarisse lo interrumpió.
-Paso por ti, me queda de pasada- dijo sonriente, como lo había estado todo el día.
-Ok…. Emm… ya llegamos- dijo Bill volteando fuera del carro.
-¡Oh! Cierto- dijo Clarisse mientras se bajaba y cerraba la puerta, y sonriente decía adiós por la ventana, mientras Bill arrancaba el carro.






.Primera Cita.

-¿Qué me pasa?- decía Bill moviéndose por todos lados en la cama.- Nunca me había pasado esto, no puedo pensar en nada mas que… Clari…
-Bill, Clarisse está aquí- oyó la voz de su padre.
-Ahora bajo- respondió levantándose de un salto de la cama y comenzó a arreglarse el cabello en el espejo- ¿Pero… qué hago?, es Clarisse- se justificó.
Salió de la recamara y se dirigió a la puerta de entrada.
-Hola- saludó Clarisse con una mueca.
-Hola- respondió Bill mientras tomaba su chaqueta que estaba en el sillón,-¿nos vamos?.
Y salieron por la puerta sin decir mas… iban caminando en silencio, y todo el camino lo hicieron, hasta que Clarisse no soporto mas.
-¿Qué tienes? Y no me digas que nada, porque tengo doce años de conocerte- dijo renegando.
-¿Nada? Porque dices que debería tener algo?- pregunto esquivando su mirada.
-Porque sabes que tienes algo, lo sabes perfectamente bien y no me lo quieres decir, ¿qué pasa, ya no me tienes confianza?.
-Claro que si, es solo que…
-¿Que..?- dijo enarcando las cejas.
-Me da miedo enamorarme da la persona equivocada, y perder mucho por eso, eso es lo que pasa- dijo agachando la cabeza.
-¿Qué?- dijo buscando sus ojos- ¿Temes que te rechace?, ¿Y te rindes antes de intentarlo?- pregunto molesta.
-Sí.- contestó Bill.
-Pensé que eras menos cobarde- reprochó.
-No lo entiendes.
-Lo entendería si me lo dijeras.
-Si quieres saber ahora, pero no después de que lo diga.
-¿Y por qué no?.
-Si tanto insistes… ME GUSTAS- gritó Bill.
-¿Qué?- preguntó Clarisse tartamudeando.
-¿Ya te arrepentiste?
-No lo esperaba, eso es todo.
-¿Eso es todo?, ¿eso es todo lo que tienes que decir?.
-No- dijo buscando su mirada- me agarraste desprevenida, es tu mejor broma- dijo riéndose.
-Te dije que no lo entenderías- contestó Bill muy serio.
-¿Es verdad?... no es… solo, no lo esperaba.
-Da igual- contestó.
-Claro que no, no da igual, detente ahí Bill- ordenó, y el obedeció, quedando los dos parados en la calle- ¿por qué no me lo habías dicho?.
-Porque pasaría esto.
-¿Esto?- preguntó Clarisse mientras se acercaba a el… y comenzaron a besarse.
-Pero…
-¿Qué pasa?- preguntó Clarisse- ¿Ya te arrepentiste?
-No es eso… solo que, no es como creí que sería.
-¿Y cómo lo creías?
-Que me dirías que te gusta otro.
-¿Steve?, no ese ya paso a la historia.
-¿Yo también pasaré?- preguntó Bill tartamudeando.
-Claro que no, tu eres… diferente.
-Me halaga saberlo- dijo mientras seguían caminando.
-De alguna forma sabría que esto pasaría, por eso te dije que nos viniéramos caminando.
-¿Cómo que sab…?
-Te conozco.
-¿Y ahora, que va a pasar?
-Bill… ¿no lo entiendes?, tu también me gustas.
-Aun no lo asimilo, dame unos segundos- dijo nervioso.
-Esta bien- contestó riéndose.
-¡Bill!... ya llegamos, detente.
-Ah si- dijo mientras se regresaba. Fueron a sentarse y ahí preguntó- Entonces… ahora somos…?
-2 capuchinos por favor- pidió Clarisse.
-En un momento- contestó en mesero.
Se tomaron los capuchinos sin decir mas y salieron del café.
-¿Vamos a dar un paseo al parque central?- preguntó Bill.
-¿Ya te repusiste?- preguntó Clarisse riéndose.
-No te burles.
Iban caminando hacia el parque y Bill rozó la mano de Clarisse, tomo aire y la tomo, entrelazando los dedos. Caminaron así por un momento.
-¿Te imaginas que dirían tus papas Clarisse?... “¿Cómo te atreves?”- dijo imitándolos y comenzaron a reírse.
Siguieron paseando, sin solarse la mano y sin decir nada.
-Ya se hace tarde, deberíamos volver a casa- dijo Bill jugando con el cabello de Clarisse.
-¿Tan pronto?- reprochó Clarisse.
-¿No se deben enterar, no?- chantajeo Bill.
-Vamos pues- y comenzaron a caminar de vuelta a casa sin soltarse la mano.
-Llegamos- dijo Bill fuera de la casa de Clarisse, la tomo de la cintura y la acerco a el, para besarla.
-Hasta mañana- contestó Clarisse con una sonrisa de oreja a oreja y riéndose se dijeron adiós.



continuara... 







.La decisión.
-Bill, quieres ir al cine?- preguntó Clarisse.
-¿Otra vez?- dijo Bill haciendo gestos.
-Supongo que eso es un no.
-Andas sentimental ¿no?, esta bien, vamos.
-No es obligación.
-¿Por qué tenemos que pelear por algo así?- preguntó Bill.
-Quiero ir al cine con mi novio, ¿eso está mal?
-Es la primera vez que me llamas así… pero preferiría que fuéramos a mi casa a ver una ahí… ¿te acuerdas que quedamos en que íbamos a ver la de “Primer beso” cuando me gustara alguien?
-Es cierto, vamos- contestó muy contenta.
Llegaron a la casa de Bill entro registrando todos lados.
-No está mi papá- dijo Bill, le parecía extraño, pues siempre estaba ahí a esas horas, pero no se preocupaba, seguramente había surgido algo imprevisto en el trabajo- vamos- dijo mientras se dirigía a su recamara.
Pusieron la película y comenzaron a verla, Bill estaba del todo entusiasmado, para después dar su punto de vista y Clarisse lo único que hacía era mirarlo a el.
-Por fin se termino- dijo Clarisse mientras bostezaba.
-¿No te gusto?
-Ya la había visto
-Es cierto- dijo Bill mientras se levantaba
-¿Y entonces… que opinas?
-Que se tardaron mucho para dar el beso, me gusto mas el de nosotros
-¿Nomás el?
-No se, ya no los recuerdo, ¿me ayudas?
Se acercaron y comenzaron a besarse, y solo pasaron las cosas. Se dejaron llevar por el momento y eso era algo de dos, una decisión mutua que los dos habían aceptado lo mas probable es que sin haber pensado en las consecuencias.








.La Noticia.
-Mamá ¿Qué día es hoy?
-26 de noviembre
-Mierda- dijo Clarisse entre dientes – tengo un mes y medio de retraso.
-¿Qué dijiste?
-Ahh nada, me acorde que tengo que entregar un trabajo mañana y no lo he empezado. Ya me voy- y cerró la puerta.


De camino a la escuela no dejaba de pensar en aquel momento, en el que había compartido todo con Bill y quería llorar, temía que podría pasar.
-¡Hey!
Oyó la voz de Bill demasiado cerca y eso la asusto mas.
Bill corrió para alcanzarla y la tomo por la cintura.
-Hoy no me esperaste- reprochó.
-Se me hacia tarde- contestó ella muy seria.
Y así anduvieron hasta llegar a la escuela.
-Nos vemos al rato- dijo Bill cuando llegaron, ella solo asintió y siguió su camino.


-¿Por qué tan seria?- pregunto Bill cuando se canso del silencio.
-Ahh por nada en especial, me siento fuera de orbita.
-Oh ya veo
-Aquí te dejo, tengo que ir a comprar unas cosas que me encargo mi mama, nos vemos mañana.
-Ok, a ver si hacemos algo en la tarde. Te llamo.
-Esta bien
El se acerco y le dio un beso en la mejilla.
-Te amo- y siguió con su camino
Clarisse se quedo parada en media calle y fue a la farmacia, era lo único en lo que podía pensar, y eso la aterraba mas que nada, pero a la vez sentía una felicidad inexplicable, que no le había causado ninguna otra cosa, ningún otro momento, ninguna otra noticia.


-Una prueba de embarazo por favor- dijo cuando se acercó al mostrador.
El señor de la farmacia la vio de una manera extraña y ella lo ignoró.
-Cuatro dólares- dijo al dársela.
De inmediato la guardo en su bolsa y salio de la tienda. Iba caminando mas aterrada que nunca y comenzaba a llorar de pánico, un hijo era una responsabilidad enorme y ella no tenia como enfrentarlo, o al menos eso pensaba, pero algo que siempre le decían sus padres es que debía hacerse responsable de sus actos. Esas palabras retumbaban en su cabeza.

Cuando estaba a punto de llegar a su casa comenzó a limpiarse las lágrimas y a arreglarse, lo que menos quería eran preguntas de su mamá.
Entró y se fue inmediatamente al baño, leyó las instrucciones de la prueba:
Color rosa: positivo.
Color azul: negativo.
Los segundos que decía debía esperarse le parecieron horas, para al final poder saber que la respuesta era: positivo.
Estaba embarazada, eso significaba una satisfacción y un GRAN problema seguro. En ese momento sonó el celular, era Bill.
-¿Sí?- contestó Clarisse
-Hola, solo quería asegurarme de que estuvieras bien. Me dejaste preocupado.
-Ahh si, no pasa nada.
-¿Te parece bien si paso por ti a las 7?, quiero mostrarte algo.
-Esta bien, yo necesito decirte algo también.
-Entonces a las 7- y colgó.


-Estoy afuera- dijo Bill por teléfono.
-Ya voy
Bajo las escaleras y salió casi corriendo, cuando entró al carro se lanzó sobre Bill y comenzó a llorar. Bill no dijo nada y esperó a que Clarisse se recuperara.
-Todo está bien- dijo Bill mientras le besaba la frente- todo esta bien.
-No Bill, no está bien
-¿Qué pasa?
-Estoy embarazada
-¡Dios!
-Si no…
-¡Claro que si me haré responsable!, esto es cosa de dos, es una gran noticia
-Bill ni siquiera terminamos la preparatoria, ¿Qué le podemos ofrecer al bebé?
-Pero falta poco para la graduación
-Ninguno trabaja
-Mañana consigo trabajo
-Mis papás ni siquiera saben que somos novios Bill
-Se enteraran
-¿Cuánto tiempo tienes?
-No estoy segura, creo que como mes y medio
-Solo faltan dos meses para que seas mayor de edad
-¿Qué quieres decir con eso?
-Quiero decir que no se como van a reaccionar tus papás, y que sería mejor si esperáramos a podernos casar para poder decírselos.
-Tengo miedo
-No pasa nada, todo va a estar bien, te lo prometo



continuara...