— Lo lamento dseñora Kaulidtz — La chica tenia un acento raro, como si tubiera que pronunciar la D antes de la S, era extraño. — acabo de terminar de correr, eds una pena — se justifico al presentarse con un short demasiado "short", tennis blancos y una sudadera.
— no te preocupes hija, pasa — invito la madre sonriendo.
— gradsias dseñora Kaulidtz — dijo entrando — udsted no dse preocupe, mads tardar a lads 9, lods niñods edstaran dormidods — se puso en medio de ambos y los rodeo con un brazo a cada uno.
— confio en ti Daisy — dijo Simone tomando el brazo de Gordon — se portan bien, no quiero quejas, nos vemos mañana. — advirtio la madre.
— vaya con confiandza, yo me encargo — aseguro la rubia.
— bueno... adios — dijo Simone saliendo de la casa y Daisy fue detras de ella para cerrar la puerta. Una vez los padres fuera, Daisy se quito la sudadera y los tennis, se solto la cola de caballo y sacudio la larga cabellera.
— quieren jugar, niños? — sonrio. Definitivamente de la chica inocente con acento extraño, ya no quedaba nada.
Tom asintio sonriente y Bill se le quedo viendo con una ceja arqueada.
— monopoly esta bien? — dijo Bill a la chica con cara inocente.
— vale — dijo Daisy. Ambos gemelos fueron por el juego en lo que la chica limpiaba la mesa de centro de la sala.
— esta buena no? — pregunto Tom a su hermano esperando que le contestara con el mismo tono picaro.
— Tom... tu le dijiste a mama que las niñas te daban asco — contesto Bill frunciendo el seño.
— vamos Bill, pero... estas no son niñas... son... chicas! ella esta grande, y tiene senos... las de la escuela no, son tontas e inmaduras — argumento Tom como si fuera un tema muy normal para el. En cambio Bill, al escuchar "senos" siempre se sonrojaba, incluso en las clases de ciencias, cuando mencionaban "sexo" sin exactamente referirse al acto, el lo tomaba de esa manera y le daba mucha pena.
— dale Tom, que su novio te golpee — tomo el monopoly y salio de la habitacion. Segundos despues, Tom detras de el.
Ambos gemelos jugaron por un rato con la niñera, Tom insistia en estar en el equipo de Daisy incluso cuando el juego no trataba de eso.
— las 10, muy bien... hora de cenar — se levanto la niñera. — que quieren cenar chicos? — pregunto. Ambos niños estaban casi en el quinto sueño, sus ojos estaban caidos y a penas podian levantar los brazos.
— cereal — dijeron en coro.
— del de chocolate... — dijo Bill.
— chocolate — trato de decir Tom. Fue cuestion de minutos para que ambos gemelos cenaran y ya estuvieran en la cama.
— duerman bien niños — dijo Daisy apagando el foco y entre cerrando la puerta.
La niñera bajo a la sala y encendio el televisor. Ya se habia sentado de mil maneras y cambiaba de canales pero todo la aburria. Media hora despues... subio las escaleras.
— Tom... Tooom — decia cantando en el oido de Tom, el pobre niño solo sonreia. — Tommy — rozo su nariz contra la oreja del rubio.
— que pasa mama? — pregunto mientras trataba de abrir los ojos.
— no soy mami... no lo creo — susurro Daisy en el oido.
— Daisy! que haces aqui? — pregunto tapandose hasta la cabeza con las cobijas.
— vengo por ti... — dijo la niñera con voz seductora.
— eres... el coco? — pregunto Tom bajando la cobia a la altura de los ojos.
— claro que no! que tonteria! me acompañas o no? — extendio su mano.
— yo... no se... — tartamudeo.
— vamos... o no te gustan las niñas? — rio.
— claro que si — se levanto Tom al sentirse desafiado.
— vaya pijamita — dijo Daisy viendo a Tom de pies a cabeza.
— es Garfield, es lindo — argumento una vez fuera de la habitacion.
— te digo que es lindo? — se volteo la chica y puso sus manos en la cintura. — tu, eres lindo — le beso la mejilla y Tom puso los ojos como plato. — Tom... quieres jugar? — pregunto la chica tomandolo de la barbilla y viendolo de frente. Casi estaban de la misma estatura, ella unos centimetros mas alta que el. 5,6 ?, que tanto es tantito.
— monopoly me estresa — contesto Tom.
— mmm, no... no es monopoly, es algo mucho mas divertido, que te gustara — dijo Daisy tomandolo de la mano y llevandolo a la habitacion de la sra. Kaulitz y su esposo. Despues de cerrar la puerta se puso de nuevo frente a el. — te paresco linda? — pregunto sonriendo. Tom solo asintio y sonrio tambien. — que bien, por que te digo algo... tu me gustas, me gustas mucho — dijo la chica intimidando con las palabras, Tom dio un trago de saliva y Daisy se inclino un poco buscando los labios del gemelo. Tom siguio la corriente, aunque no estaba seguro de estar haciendolo bien, pero de lo que si estaba seguro era de que le gustaba, le gusaba lo que sentia y estaba seguro que lo repetiria. — es tu primer beso? por que besas muy bien — dijo separandose del "inocente" niñito. Tom sonrio y volvio a sus labios. Despues de unos minutos la chica estaba sentada en la cama y Tom estaba frente a ella, ambos seguian besandose y comensaban a tocarse. La chica se aparto y con una sonrisa sinica se saco la blusa y desabrocho su shorts, pero para la sorpresa del gemelo Daisy no tenia sosten. Era la primera vez que veia unas bubbies en vivo en directo y que sabia que eran TODAS para el. — vamos, no las veas asi... tu sabes que las quieres tocar, es mas... te doy permiso — dijo mientras se incaba sobre la cama quedando a la altura del muchachito precoz. Tom puso las manos sobre estas, pero al parecer, no sabia que hacer despues de esto. — siempre has querido a una chica no? aqui la tienes, aprovechala — reprochaba Daisy.
— no... estoy seguro... de que... esto este... bien — dijo el chico tartamudeando y rapidamente escondiendo las manos detras de su espalda.
— claro que esta bien! y se siente mejor, o no? — pregunto la chica desafiante.
— si... pero... — contesto el rubio nervioso.
— pero nada, ven aca — lo tomo la chica de los brazos y lo puso frente a ella. — ahora veras como se hace esto — dijo bajandole los pantalones. Daisy tomo el no muy pequeño "amigo" de Tom entre sus manos y comenso a lamerlo por cada extremo. Tom no sabia si poner cara de placer o de terror. Que una chica estuviera tocando tus partes no era lo que habia visto ultimamente. No era comun para el como para ella.
— oh! — Tom solto un gemido. — lo siento — se alejo.
— no te preocupes... es normal — se levanto la chica y rodeo el cuello del gemelo con sus brazos. Probablemente Tom se asustaba por lo que sentia, aunque no era doloroso ni nada por el estilo, sentia una senzacion rara, algo que lo desesperaba.
— yo... — dijo Tom nervioso — quiero seguir jugando — tartamudeo. Daisy sonrio y se mordio el labio.
— entonces ven — lo jalo hasta la cama hasta que ella cayo acostada. — aunque... a mi me encanta este short — dijo bajando la cremallera — me lo voy a quitar — sonrio. Y asi fue, ella se quito el short y lo tiro a un lado. Habia quedado completamente desnuda, Tom tenia los pantalones abajo y ambos estaban de frente y para ser exactos MUY exitados. — sabes que hacer no? no creo que seas tan inocente — pregunto Daisy viendolo a los ojos, Tom se veia asustado, nunca antes habia visto a una mujer completamente desnuda, mucho menos frente de el... Y MENOS esperando que pusiera "su amigo" en aquella parte de la chica.
— se lo que tengo que hacer... pero no estoy seguro que lo DEBA hacer — contesto inseguro.
— vamos pequeño, no te dolera... — dijo Daisy y Tom se fue acercando un poco mas a ella —
tu sabes donde va — dejo caer la cabeza para atras. Tom tomo su "amigo" entre sus manos y fue directo al punto sin pensarlo demasiado. Empeso el juego, ambos gemian, sudaban y aceleraban el movimiento. Tom habia perdido la virginidad y descubrio que esto del sexo le gustaba. — dale Tom... sigue — pedia la rubia.
— TOMMMMMMM!! — dijo Simone abriendo la puerta y Tom volteo repentina mente.
— MADREEEE!! — respondio Tom poniendo los ojos como plato.
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